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La Dimensión Filosofica del Guerrero Parte Primera E-Mail

 

EXCLUSIVO PARA SUZAKU DOJO

 

 

 

Una característica que se puede señalar del guerrero es que se ha elevado de la naturaleza, en la cual no encuentra ya un puro satisfactor de sus necesidades. El animal no se detiene ante las cosas que encuentra, si le sirve para saciar su instinto lo usas, si no le es útil, simplemente pasa de largo. El guerrero contempla al mundo como un espectáculo inmenso al que tiene que dar un orden y al que tiene que unificar para escapar a la desesperación que le provoca lo ilimitado y adverso de éste.

El guerrero se distingue de los demás hombres, porque antes de hacer o enfrentarse a algo, esquematiza un plan puesto que no posee instintivamente una solución; el guerrero tiene que inventar cómo se enfrentará, tiene que crearse la solución del enfrentamiento. Así su mundo, es un ámbito histórico creado por él, que lo transforma y cambia constantemente y es éste que trata de explicarse y unificar con mayor energía y coraje.

Para el hombre en general y el guerrero en particular, es la naturaleza inmensa el origen de su temor. Al intentar explicar esta naturaleza, ese temor, y de buscar seguridad frente a ésta, se localiza el origen de la religión, de la poesía, el mito, la magia, la ciencia y la filosofía.

El hombre es un ente histórico, pues él transforma la naturaleza y transformándola se transforma a sí mismo. Ser guerrero es enfrentarse directamente a la naturaleza para dominarla y poseerla, a través de su libre albedrío y educación marcial.

Es el guerrero el que se enfrenta a lo desconocido, tanto a la naturaleza como a él mismo, a su lado oscuro, a su desconfianza e irracionalidad. Sus actos deben ser justos, eligiendo dentro de ciertas posibilidades, todas ellas “irreales”, debe elegir una y hacerla real. Esta dimensión del guerrero, es la que le da el exacto grado de libertad para considerar la realidad antes de actuar en ella; esto significa moverse en la “irrealidad” en la cual se forma un esquema del acto y elige las maneras de llevarlo a cabo.

Así el guerrero se mueve libremente en esa irrealidad de posibilidades, pues no actúa automáticamente, sino sabe que tiene que actuar y actúa de la manera que su condición de guerrero le dicta, ajustándose a esa posibilidad.

Esta es una libertad de tipo ontológica, puesto que es un acto humano, aunque sea una condicionante del guerrero. Esta libertad es una característica específica del acto guerrero, y aunque el guerrero es un ente que si bien sus características biológicas y físicas pertenecen a la naturaleza, está, sin embargo, sobre ella (incluido él) y tiene que explicársela en su totalidad y en cada acto concreto que realice.         (continuará...)

 

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