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La Dimensión Filosófica del Guerrero Parte segunda E-Mail

SUZAKU DOJO

 

 

LA DIMENSIÓN FILOSÓFICA DEL GUERRERO (2)

 

Al hablar de la libre condición del guerrero, nos referimos a la ética, que en términos aristotélicos significa “modo de ser”, que envuelve su comportamiento a lo largo de toda su vida. El guerrero no escoge, lo elige la misma naturaleza al otorgarle un comportamiento característico de su condición.

Se puede decir que la naturaleza realiza una selección en términos morales, donde al guerrero le carga una mayor responsabilidad ontológica, dándole a éste una concepción trascendental de su vida, ajena y desconocida para los demás.

Así, todo el comportamiento del guerrero depende en última instancia de la ética, del rigor de sus valores morales. Este comportamiento lo lleva a cabo como una tarea que le plantea una continua elección de decisiones que debe resolver de la misma manera que lo hace con todo lo que le plantea la vida y de manera que esa elección se mantenga a lo largo de toda su existencia.

Por lo que los intereses éticos del guerrero son condicionantes para su actuación, de una manera sui generis de él. La visión del mundo del guerrero es la forma de vida que aplica. Es despojarse del ego y así confrontar la realidad. La condición del guerrero tiene que autodefinirse, tiene que realizarse a sí mismo, puesto que las perfecciones y características de él, no son naturales, sino que son ganadas o logradas por propio esfuerzo, por voluntad. La verdad y la perfección de su vida no es revelación de los dioses, sino intención del guerrero, voluntad y capacidad de cumplir y crear su propio ser.

La característica del guerrero no es dada por potencias extrañas al hombre, sino que es conquista del mismo guerrero a través de sus valores éticos.

La acción de creación de sí mismo del guerrero, no es una acción dirigida hacia fines particulares, sino que, la vida toda del guerrero para ser tal, debe estar guiada por fines éticamente universales. El guerrero en su acción se comporta frente a sí mismo y a su género como frente a un fin universal en forma total.

Así, la praxis del guerrero es un acto moral que consiste en no ser una relación puramente natural del hombre con el mundo, sino una actividad coherente, dirigida a fines posteriores y trascendentes, en la que transforma la naturaleza en sí para su entendimiento, condición que hace posible el fundamento de su acción o praxis.

Aquí es donde cierra el círculo el guerrero, la praxis o acción moral se adquiere de realizar repetidamente actos universalmente éticos y esta acción moral se convierte en el principio interno de nuevos actos universales.                   (continuará)

 

cLASE gRATIS