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Introducción E-Mail

El hombre en su entorno social y el arte marcial de hoy.- Todo pueblo ha creado y establecido métodos de lucha para defenderse de otros pueblos y a veces para imponerse sobre ellos. El combate es intrínseco en el hombre y tan antiguo como su existencia. Y es que los seres humanos se parecen todos físicamente, por tanto es lógico que las distintas vías que estudian el funcionamiento del cuerpo humano lleguen a las mismas conclusiones y utilicen muy parecidas formas y puntos clave comunes. Así que el arte marcial es universal. Aquí lo interesante es la manera de cómo utilizar este cuerpo. ¿Aplicamos las leyes de la naturaleza que van siempre en la dirección del equilibrio, o intentamos desviarlas para un fin egoísta y destructor? El aikido da una respuesta contundente a esta cuestión.

Pero ¿Qué entendemos por arte marcial?

 

venus y marte
Etimológicamente el adjetivo “marcial” proviene del nombre “Marte”, que según la mitología romana, era el dios de la guerra. A nivel etimológico, arte marcial sería, todo arte bélico o de lucha, desde el tai chi hasta la estrategia militar.
 
 

El significado original y real de las artes marciales es, realmente, el de la vida y la muerte, cuya meta final es matar al adversario. La tradición de las artes marciales siempre ha sido, y sigue siendo, la de la innovación permanente que garantiza la supervivencia de un luchador. Si nos ceñimos a tales definiciones, las artes marciales estarían totalmente obsoletas en la actualidad, y sin embargo, siguen evolucionando.
Esta evolución de las artes marciales se dirige actualmente hacia el campo de la competición, éstas se han adaptado a los requerimientos y tendencias de las sociedades que las requieren en un sentido menos marcial y más deportivo, acordes al progreso sociomilitarista de nuestros días, donde se observa tácitamente la permeabilidad de éstas en el mundo. Esta tendencia que hoy presentan, va en razón de un cierto rechazo a las tradiciones y ceremonias que tuvieron los orígenes de las antiguas artes marciales, y que ahora, con la dinámica socio tecnológica en que se vive, se pone énfasis en la eficacia, la economía de movimientos y la efectividad práctica de la técnica.
En un contexto global, todas las artes marciales del mundo han ido evolucionando poco a poco, unas más rápido que otras, pero todas han pasado de técnicas para la protección y sobrevivencia a los llamados deportes de combate, su transformación en deportes, tal y como se conoce hoy día, con sus reglas de arbitraje, sus comités técnicos, que sancionan y penalizan a los infractores; así como algunas de estas reglas que se aplican para proteger la integridad física de los contendientes, y para una mayor comprensión por parte del público.
Hoy tenemos torneos, campeonatos, exhibiciones, eventos y clínicas de tipo, local, regional, nacional e internacional, estandarizando cualquier tipo o estilo de lucha, puesto que las reglas y normas son las mismas en todos lados.
El arte marcial se ha homogeneizado mundialmente de tal manera, que es difícil discernir en qué lugar o país se adquirieron determinadas técnicas de determinado estilo. Así las artes de lucha, tales como el bando, karate, muay thai, savate, sanda, kalaripayat, etc.; que siendo sus raíces artes guerreras, creadas para defenderse contra las agresiones de los más fuertes y poderosos, se fueron transformando a lo largo del tiempo en meros deportes, donde la mayoría de sus practicantes, apenas conocen la faceta bélica, de supervivencia y muerte de estas artes.
Hoy en día, el giro dado en las concepciones y motivos de las artes de combate, ha transformado su sentido de “ser”. Ahora el pensamiento táctico es a través del entrenamiento con el fin de ganar puntos en las competencias. El ejercicio se orienta para conseguir buenos resultados, para superar una evaluación de grados, no como medio de sobrevivencia en un medio hostil como la calle. Hay ahora una percepción táctico-deportivo que condiciona toda la práctica del estilo combativo.
El practicante marcial de hoy, debe estar enfocado a superarse física, espiritual y mentalmente para afrontar las situaciones estresantes del mundo moderno, debe prepararse para la lucha social, ya sea de tipo empresarial, político o comercial, para salir victorioso y tener éxito entre su comunidad, condicionando su inteligencia emocional hacia habilidades de la vida moderna.
Cualquier sistema marcial debe estar concebido hacia todas las personas, para prepararlas para su autodefensa y protección, que lo capacite para que pueda neutralizar todo tipo de agresiones, físicas y psicológicas en cualquier momento. Esa debe ser siempre su finalidad, independientemente de su origen y modalidad.
Porque, todo está ya inventado, el problema está en saber poner en su lugar y comprender lo que subyace tras lo aparente, siendo el aikido el tao para lograrlo.
cLASE gRATIS